Nubes, cielos y arcoiris... se mezclan con nubes y lluvias.
Llantos, recuerdos y melancolía... no quiero dejar atrás lo que hoy es presente.
No quiero que las cosas cambien, pero quiero crecer.
No quiero perder mi rayo de luz, pero tengo que arriesgarme en la lluvia para encontrar el sol y lo que llamaré hogar.
No quiero decir adiós, pero un hasta siempre nunca dura en la memoria hasta el final de los tiempos.
Los recordaré, aunque lentamente vayan desvaneciéndose de mi mente, aunque vaya olvidando pequeños detalles... estarán en mi memoria.
Lo fundamental nunca se pierde, los recuerdos destellantes siempre quedan allí.
No quiero decir adiós.
No quiero decir adiós.
Pero duele pensar que no volverá a ser como antes.
No quiero llorar, pero extrañaré las sonrisas y los saludos.
No quiero decir adiós.
No quiero contar los pasos que he dado hasta aquí; ha sido mucho el camino que he recorrido.
Han sido muchos los sentimientos que he recibido... duele contar los abrazos que no se repetirán, los llantos que no serán amortiguados por brazos y caricias de gente que ahora quiero mucho y que aún puedo tener cerca, pero a la cual será más complejo recurrir.
Atardeceres con risas y conocimientos, con palabras que calaron hondo, que dejaron una marca, una cicatriz que es bienvenida.
Gracias a todas las personas que estuvieron a mi lado.
A todas las sonrisas sinceras, a todas las risas que me ayudaron a subir el ánimo.
A todos los abrazos, a todas las pequeñas conversaciones, a las compañías silenciosas, a los encuentros furtivos, a los consejos para bien o para mal, a quienes me escucharon cuando más lo necesité.
A todos y cada uno de ustedes, mi más humilde, sincero y profundo agradecimiento.
lunes, 16 de noviembre de 2009
Sentimientos encontrados
Tengo sentimientos encontrados.
Hoy fue un día extraño: normal en la tarde, pasé por enojos y nerviosismo... Luego, en el PreU, no me esperaba una actividad: sentar a dos personas al frente de la sala, escogiendo primero una al azar y que esta llamara a otra para decirle cosas buenas o malas, pero sinceras. Me llamó Adrián, luego llamé a la Maitane: le dije que la quiero mucho, y que es una persona muy tierna, linda e inteligente. Al rato llamaron a Pablo, quién me llamó y nos dijimos que nos amábamos, entre otras cosas. Luego llamé a Bistor: era seguro, tenía cosas que decir. Le dije que lo quería muco, independiente de si no era recíproco. Que era un humanista cuadrado, y a pesar de que teníamos ideas contrarias, de verdad lo quería, y que lo iba a extrañar mucho. Él me dijo que eso sonaba a despedida, y que él no lo veía de esa manera. Que también me quería mucho, que había pasado cosas muy heavys conmigo y que dejó cosas de lado cuando pasaron esas cosas. Que lo de las ideas contrarias demostraba que pensaba, y que le gustaba eso. Entonces vino el abrazo y los besos... de verdad fue tierno. No quiero que se termine el PreU. No quiero dejar de ver a todas las personas a las cual aprendí a querer y/o estimar, a las personas con las que compartí casi un año, personas que no esperaba encontraría en un PreU; en fin, personas que, de un modo u oyto, me hicieron crecer. Espero haber dejado en ellos mi granito de arena también, haber motivado a alguien sería grandioso, pero quiero esperar más de eso el próximo año, cuando haga clases en el PreU. Sería feliz si pudiese hacer clases de Matemáticas y Lenguaje, pero eso me lo dirá el tiempo... y la vocación.
Hoy fue un día extraño: normal en la tarde, pasé por enojos y nerviosismo... Luego, en el PreU, no me esperaba una actividad: sentar a dos personas al frente de la sala, escogiendo primero una al azar y que esta llamara a otra para decirle cosas buenas o malas, pero sinceras. Me llamó Adrián, luego llamé a la Maitane: le dije que la quiero mucho, y que es una persona muy tierna, linda e inteligente. Al rato llamaron a Pablo, quién me llamó y nos dijimos que nos amábamos, entre otras cosas. Luego llamé a Bistor: era seguro, tenía cosas que decir. Le dije que lo quería muco, independiente de si no era recíproco. Que era un humanista cuadrado, y a pesar de que teníamos ideas contrarias, de verdad lo quería, y que lo iba a extrañar mucho. Él me dijo que eso sonaba a despedida, y que él no lo veía de esa manera. Que también me quería mucho, que había pasado cosas muy heavys conmigo y que dejó cosas de lado cuando pasaron esas cosas. Que lo de las ideas contrarias demostraba que pensaba, y que le gustaba eso. Entonces vino el abrazo y los besos... de verdad fue tierno. No quiero que se termine el PreU. No quiero dejar de ver a todas las personas a las cual aprendí a querer y/o estimar, a las personas con las que compartí casi un año, personas que no esperaba encontraría en un PreU; en fin, personas que, de un modo u oyto, me hicieron crecer. Espero haber dejado en ellos mi granito de arena también, haber motivado a alguien sería grandioso, pero quiero esperar más de eso el próximo año, cuando haga clases en el PreU. Sería feliz si pudiese hacer clases de Matemáticas y Lenguaje, pero eso me lo dirá el tiempo... y la vocación.
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